EL SERVICIO DE HOSPITALIZACIÓN

Además de las funciones indicadas, las funciones a realizar por los Celadores en las habitaciones de los enfermos y zonas comu­nes de las Instituciones son muy variadas, pudiéndose destacar entre ellas:


- Realizar excepcionalmente aquellas labores de limpieza que se les encomiende cuan­do la realización por el personal femenino no sea idónea o decorosa en orden a la si­tuación, emplazamiento, dificultad de mane­jo, peso de los objetos o locales a limpiar.


- Cuidarán , al igual que el resto del personal, de que los enfermos no hagan uso indebido de los enseres y ropas de la Institución, evitando su deterioro o instruyéndoles en el uso y ma­nejo de las persianas, cortinas y útiles de ser­vicio en general.


- Servirán de ascensoristas cuando se les asigne especialmente ese cometido o las necesidades del servicio lo requieran.


- Velarán continuamente por conseguir el ma­yor orden y silencio posible en todas las de­pendencias de la Institución.


- Darán cuenta a sus inmediatos superiores de los desperfectos o anomalías que encon­traren en la limpieza y conservación del edi­ficio y material.


- Vigilarán el acceso y estancias de los familiares y visitantes en las habitaciones de los enfermos, no permitiendo la entrada más que a las personas autorizadas, cuidando que no introduzcan más que aquellos paquetes expresamente autorizados por la Dirección.


- Vigilarán el comportamiento de los enfermos y vi­sitantes, evitando que estos últimos fumen en las habitaciones, traigan alimentos o se sienten en las camas y, en general, toda aquella acción que perjudique al propio enfermo o al orden de la Institución.


- Cuidarán que los visitantes no deambulen por los pasillos y dependencias más que lo necesa­rio para llegar al lugar donde concretamente se dirijan.


- Tendrán a su cargo el traslado de los enfermos.