Uniforme
Es casi seguro que muchos nos hemos preguntado en numerosas ocasiones el porqué del color verde en la ropa de los cirujanos.
Las enfermeras siempre han llevado uniforme blanco, pues este color es símbolo de pureza y, además, es práctico para todo lo referente a la higiene, ya que delata rápidamente cualquier suciedad.
Los cirujanos también adoptaron el color blanco en la práctica médica hasta el año 1941, cuando un médico, que la historia guarda en el anonimato, decidió que el contraste de la sangre con el blanco del uniforme era bastante repulsivo y demasiado gráfico, sin que existiera un motivo que lo justificara.
Para reemplazar el albo color de su ropa de trabajo, eligió el verde que neutralizaba el brillo y el contraste de la sangre roja.

Su uso es restringido para el área quirúrgica, cómodo y fácil de limpiar.
Calzas
Deben ser de tela sin costuras y lo suficientemente ajustados para que proporcionen una cobertura completa y segura.
Deben utilizarse en la zona estéril y en la zona limpia. Si se pasa a las zonas intermedias o zonas sucias deberán cambiarse para volver a pasar a la zona limpia.
Los cubrezapatos deben cambiarse entre intervenciones para evitar el riesgo de infección cruzada.
Las calzas pueden proteger al personal sanitario de la exposición a la sangre y otros fluidos corporales durante la intervención
Guantes
En el mercado hay varios tipos de guantes, según el material utilizado para si fabricación. Hay guantes de látex, de vinilo, etc. También dentro de estos grupos los podemos usar sin talco o con talco.
Además del lavado de manos, los guantes son importantes para reducir los riesgos de transmisión de microorganismos. Hay tres razones para utilizar guantes:
Como barrera protectora para el personal previniendo la contaminación de manos cuando se tocan sangre, fluídos, secreciones, membranas mucosas y piel no intacta. En este caso se utilizarán guantes limpios desechables
Para reducir la probabilidad de contaminar con microorganismos presentes en las manos del personal al paciente durante procedimientos invasivos y manipulación de material estéril. Ponerse guantes estériles
Para disminuir la probabilidad de que las manos contaminadas del personal con microorganismos de un paciente o de un fómite se puedan transmitir a otros pacientes ( infección cruzada)
Hay que proceder al cambio de guantes en los siguientes casos:
entre acciones y procedimientos en el mismo paciente
inmediatamente después de tocar material contaminado
al cambiar de paciente
Cómo colocarnos unos guantes estériles
Una vez nos hemos lavado las manos...
1: Echaremos los guantes estériles en el campo estéril.
2: Abrimos la funda como si fuera un libro

Imagen Manuel García Avila
3: Cogemos la funda por las pestañas para poder abrirla.
4: Abrimos la funda completamente.
5: Como se ve en la foto nº 4, los guantes vienen doblados sobre si mismos. Para ponernos el primer guante, lo cogeremos por la zona más cercana a nosotros, teniendo cuidado de no tocar la zona que esntrará en contacto con el paciente (la zona exterior de los guantes). Introduciremos la mano correspondiente.
Imagen Manuel García Avila

6: Una vez introducimos la mano, colocamos el guante sin terminar de estirarlo.
Lo estiraremos al final.
7: Para ponernos el siguiente guante, introduciremos los dedos como se aprecian en la fotografía, con el fin de no contaminar el guante que ya tenemos puesto.

Imagen Manuel García Avila
8: Con cuidado de no contaminar el primer guante, nos colocaremos el segundo, estirándolo por completo.
9: Para concluir deberemos terminar de estirar el primer guante. Metermos los dedos por dentro de la doblez que nos quedó y así podremos estirarlo sin contaminar ningún guante.
10: Ya temos puestos nuestros guantes estériles

Imagen Manuel García Avila
Mascarillas
Han de ser de alta filtración, como mínimo del 95%.
Se han de poner de forma que cubran tanto la boca como las fosas nasales.
Las cintas de las mascarillas han de anudarse de forma segura, las de arriba en la parte superior de la cabeza y las de abajo en la parte posterior del cuello. Dichas cintas nunca deben cruzarse, pues distorsionan la forma natural de la mascarilla con lo que ésta no ofrecería el debido ajuste.
En la parte superior de la mascarilla suele haber una tira de metal que debe moldearse para que se adapte bien a la nariz.
Las mascarillas deben cambiarse entre intervenciones y siempre que sea preciso.

Gafas y pantallas
Con el fin de evitar salpicaduras, en algunas intervenciones pueden utilizarse gafas y pantallas. Si se nos empañan con la respiración solo tendremos que separárnoslas un poco de la cara.
Gorros
Deben ser grandes para cubrir totalmente el cabello y si es preciso las orejas y la barba.